Seguridad

Pruebas periciales demuestran que militares asesinaron a niña

NUEVO LAREDO, Tamaulipas. — Pruebas periciales realizadas por personal de la Fiscalía General de Justicia de Tamaulipas confirman que la muerte de la niña Kendra Melina Castillo Ramírez, de 7 años, fue por disparos realizados por personal del 16 Regimiento de Caballería Motorizada.

El personal militar que dio muerte a la menor estaba bajo el mando del Capital Primero de Caballería, Juan Manuel Chávez Arguelles, quien ordenó a sus subalternos disparar en contra de los vehículos civiles, tripulados en su mayoría por familias.

En el sitio donde los militares dispararon contra los vehículos civiles, uno de ellos en donde iba la menor y su familia, se recolectaron cartuchos percutidos calibre .223 de la marca que solo utiliza la Secretaria de la Defensa Nacional.

Además las pruebas periciales establecieron que desde la posición en que se encontraba el personal militar y donde se hallaron los cartuchos percutidos, y la del vehículo donde quedo herida mortalmente Kendra Melina, coincide en trayectoria de los proyectiles.

La Fiscalía General de Justicia de Tamaulipas integra la carpeta de investigación por la muerte de la niña, después de haber sido herida de un balazo en la cabeza por personal militar que dispararon contra vehículos familiares, sin haber motivo.

Los cartuchos percutidos fueron enviados al laboratorio de la Dirección de Servicios Periciales de la Fiscalía General de Justicia de Tamaulipas, para establecer cuentas armas utilizaron los soldados y quien las portaba, para ejercitar acción penal en su contra.

El Capital Primero de Caballería, Juan Manuel Chávez Arguelles adscrito al 16 Regimiento de Caballería Motorizada al darse cuenta de que la menor había fallecido, ordeno al personal bajo su mando mentir ante la FGJT, asegurando que ellos no habían disparado.

La pequeña viajaba en el asiento trasero del automóvil de su padre, un Dodge Neón color rojo. José Alejandro Castillo, de 29 años, conducía el vehículo, era acompañado por su esposa, Rubí Guadalupe –sentada en el asiento del copiloto- y sus tres hijos, que estaban en el asiento trasero.

Fue a las 21:00 horas del miércoles, 4 de diciembre, cuando  José Alejandro se dirigía a la tienda Smart e iba por Carretera a Piedras Negras hacia el oriente y en el cruce con Segundo Anillo Periférico hace alto.

El padre de familia observo las camionetas de SEDENA y personal militar bajo el mando del Capital Primero de Caballería, Juan Manuel Chávez Arguelles que iba en sentido contrario y sin motivo alguno dispararon en contra de varios vehículos, dando muerte a su hija.

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