Nuevo Laredo

Agradecen apoyo del Sistema DIF a pacientes con espasticidad

Martín Ignacio, de 12 años de edad, no podía ponerse de pie, tampoco sentarse debido a la rigidez de sus músculos por la parálisis cerebral espástica que padece de nacimiento.

Pero gracias a la toxina botulínica y las terapias que recibe en el Centro de Rehabilitación Integral -CRI- del Sistema para el Desarrollo Integral de la Familia -DIF-, ahora ya puede desplazarse en su silla de ruedas, y hasta ponerse de pie con apoyo.

Luz María Hernández, mamá de Martín Ignacio, lo llevó este miércoles al CRI-DIF para recibir, por cuarta ocasión, la toxina botulínica que hace posible dar mayor movilidad a su cuerpo.

“A él le ha ayudado a relajar los tendones, le ayuda a tener más flexibilidad en las piernas y le sirve para las terapias, para tener una mejor calidad de vida; se trabaja tanto en casa como en la escuela, ya que asiste al CAM, y en el CRI.

“Ahora ya puede sentarse y pararse con ayuda, o sea, se agarra de las cosas. Ya ha mejorado mucho. Les damos gracias por apoyar a los niños con discapacidad, muchas mamás estamos muy agradecidas”, señaló la vecina de Colinas del Sur.

También los adultos mayores son beneficiados con la toxina botulínica, como Isaías Félix Juárez, 69 años de edad, de la Colonia Hidalgo, quien sufrió dos embolias en el 2019, lo que le afectó la movilidad de su pierna y brazo derechos. Este miércoles recibió por primera vez la toxina botulínica para mejorar los resultados del tratamiento que recibe en el CRI.

“Mi mano estaba completamente rígida, no se movía nada, del pie ‘chuequeaba’ mucho, pero con las terapias que me hicieron aquí empecé a caminar al grado de que para septiembre ya estaba completamente caminando bien, a veces ni agarraba el bastón y me iba caminando.

“El brazo es lo que me falta tener más flexibilidad, ya me pusieron inyección”, indicó.

Juan Alcocer Monroy Ramírez llevó a su hijo de 25 años de edad a recibir su dosis de toxina botulínica, que le permite tener una mayor movilidad, por lo que agradeció a las personas que dijeron sí al redondeo de tiendas Oxxo, ya que con ese recurso se compraron las dosis de toxina, las cuales tienen un costo aproximado de 5 mil pesos cada una.

“Quiero agradecer mucho a la gente porque ellos no nos conocen, pero decidieron decir ‘sí’ al redondeo para ayudarnos. Aunque a veces he escuchado algunos que dicen ‘no’, pero les agradecería que continuemos con el redondeo, ya que afortunadamente es para una buena causa.

“Como ahorita la toxina la van a recibir nuestros hijos, nuestros padres o tal vez nuestros hermanos. Sin este apoyo no podríamos hacerlo realidad, es de mucha ayuda”, afirmó el vecino de la Colonia Roma.

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